Para aquellos de ustedes que tuvieron la suerte de verlo tocar en las calles de Kingston, estarán muy conscientes del creciente fenómeno que es Aaron Norton y con razón. No es otro cantante mediocre hambriento de fama, ni uno de esos aspirantes a X-factor, este chico simplemente lo tiene todo.
Tampoco ha sido un camino rápido hacia el éxito. La persistencia de Aaron es clave para sus sobresalentes vocales y su habilidad natural para cautivar al público al que se presenta. Todo comenzó en el año 2000, cuando se presentó en vivo por primera vez en un concierto escolar. La historia puede sonar cliché, pero un Aaron Norton de 15 años dejó a su audiencia en un asombroso silencio con su interpretación de “Tears in Heaven” de Eric Clapton. Para un chico que no anticipó tal reacción, esta fue la primera vez que creyó que tenía el talento para hacer de su sueño una realidad.
Con un talento para la composición de canciones y la interpretación de guitarra muy por encima de su edad, a los 17 años Aaron ya estaba tocando en el circuito de Londres. Desde el claustrofóbico ‘Betsy Trotwood’, hasta lugares renombrados como ‘The Bedford’ y ‘The Half Moon’, se convirtió rápidamente en un cantautor popular y establecido. Las presentaciones en vivo en Capital Radio, BBC2 y en el London Palladium solo añaden a su impresionante currículum.
Avanzando, Aaron ha volcado su pasión por la actuación en establecerse como músico a tiempo completo. Se ha convertido en un intérprete residente en el área de Kingston-upon-Thames y su ávida base de fans es testimonio de su simpatía y talento indiscutible.

